(16 de diciembre de 2025) El squash indio superó un ansiado hito el 14 de diciembre de 2025. Jugando en su tierra natal, en Chennai, India se alzó con su primer título de la Copa Mundial de Squash, con una contundente victoria por 3-0 sobre Hong Kong, cabeza de serie, en la final gracias a las victorias de Joshna Chinappa, Abhay Singh y Anahat Singh. Su actuación fue tan decisiva que el cuarto jugador, Velvan Senthilkumar, no tuvo que saltar a la cancha. La contundente victoria coronó a India como campeona del torneo por equipos mixtos y convirtió al país en la primera nación asiática en alzar el prestigioso trofeo. Además, situó a India en un grupo de élite, convirtiéndose en el cuarto país, después de Australia, Inglaterra y Egipto, en ganar la Copa Mundial de Squash.
Más allá del marcador, el triunfo tuvo un significado más amplio. Con el squash a punto de debutar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el avance de la India llega en un momento en el que la preparación se une a la posibilidad, inyectando confianza y visibilidad a un deporte que durante mucho tiempo se ha mantenido en un segundo plano.
Un torneo histórico en casa
La Copa Mundial de Squash 2025, celebrada del 9 al 14 de diciembre, transformó a Chennai en un centro mundial del squash. Los partidos se celebraron en el Express Avenue Mall y la Indian Squash Academy, con 12 países compitiendo en la quinta edición del campeonato mixto. El vigente campeón, Egipto, el subcampeón, Malasia, y varios países consolidados del squash llegaron con gran prestigio, pero fue el país anfitrión el que dominó la historia.
Introducida por primera vez en 1996, la Copa Mundial ha pertenecido tradicionalmente a un pequeño círculo de equipos dominantes. La conquista del título de India en Chennai marcó un cambio claro: menos una disrupción, más un reequilibrio del orden competitivo del deporte.
El largo camino del squash en la India
Durante décadas, el squash en la India se mantuvo al margen, eclipsado por el críquet y, posteriormente, el bádminton. Sin embargo, el progreso nunca se detuvo. Desde los pioneros hasta los modernos abanderados como Joshna Chinappa, Dipika Pallikal y Saurav Ghosal, el squash indio avanzó con paso firme a pesar de su escasa visibilidad.
Una medalla de bronce en el Mundial de 2023 insinuó lo que era posible. Para 2025, todo estaba en su sitio: bases más sólidas, academias de clase mundial y una exposición regular a la élite internacional. El triunfo en Chennai fue el resultado de un trabajo constante y paciente.
Joshna Chinappa: marcando la pauta
La final comenzó con experiencia y con determinación. Joshna Chinappa, 79.ª del ranking, inauguró la campaña de India contra Lee Ka Yi, 37.ª del mundo, consiguiendo una serena victoria por 3-1. La victoria dio a India un impulso inicial y calmó los nervios.

Joshna Chinappa
Con más de dos décadas al máximo nivel, Joshna sigue siendo la jugadora de squash más destacada que ha dado India, incluyendo un puesto entre las 10 mejores del mundo, el mejor de su carrera. En Chennai, su papel trascendió el marcador. Su serena presencia afianzó a un equipo joven que sorteaba las expectativas. "Es surrealista alzar finalmente este trofeo", dijo más tarde. "Hemos esperado tanto, y hacerlo en casa lo hace aún más especial".
Abhay Singh: Precisión bajo presión
El impulso se trasladó a los individuales masculinos a través de Abhay Singh, el jugador mejor clasificado de la India en el puesto número 29 del mundo. El profesional nacido en Chennai desmanteló al número 42 del mundo Alex Lau en juegos consecutivos en solo 19 minutos, llevando a la India a una ventaja decisiva de 2-0.

Formado en la Academia India de Squash, a pocos minutos del recinto, Abhay encarna las ventajas de la infraestructura mejorada del squash en India. Conocido por sus instintos ofensivos y reflejos agudos, su actuación fue eficiente más que emotiva, y un reflejo de la creciente madurez del fútbol masculino indio. "Ganar frente a mi público es algo que atesoraré por siempre", dijo. "Esta no es solo mi victoria, es la de India".
Anahat Singh: Cerrando con serenidad
Con tan solo 17 años, Anahat Singh entró a la cancha con el título al alcance de la mano y jugó sin dudarlo. Enfrentándose a la número 31 del mundo, Tomato Ho, logró una victoria controlada por 3-0 para sellar la histórica victoria de India.

Ananhat Singh
Anahat, que ya estaba en el radar nacional desde los Juegos de la Commonwealth de 2022, demostró una madurez sorprendente en la final, gestionando la presión con claridad y moderación. "Solo quería jugar mi mejor squash", declaró después. "Terminar la eliminatoria para India es increíble". Su actuación permitió que India ni siquiera necesitara alinear al campeón nacional individual masculino, Velavan Senthilkumar, en la final.
Velavan Senthilkumar: Fuerza en reserva
Velavan Senthilkumar no pisó la cancha en la final, pero su presencia fue crucial. Como campeón nacional masculino de India, representó la profundidad que permitió al equipo asegurar el título de forma decisiva en tres partidos. Para Velavan, la Copa Mundial de Chennai tuvo un significado personal. Nacido y criado en la ciudad donde tomó por primera vez una raqueta de squash, competir en casa fue un momento de círculo completo.

Velavan Senthilkumar
"Nací aquí, crecí aquí y empecé a jugar al squash aquí", dijo antes del torneo. "Jugar en Chennai frente a mi público es especial". Que India no tuviera que recurrir a él en la final no fue una omisión, sino una muestra de la fuerza del equipo y de la confianza que tenía para ganar antes de que se necesitaran sus reservas.
Una campaña definida por el control
La carrera de India por el título se basó en la autoridad. Tras barrer a Suiza y Brasil en la fase de grupos, India derrotó a Sudáfrica y al bicampeón Egipto por idénticos márgenes de 3-0 en cuartos de final y semifinales. Al llegar la final, India parecía menos un aspirante y más un equipo que decidía las reglas.
Cuando la experiencia se encuentra con la claridad juvenil
El triunfo de India en la Copa Mundial de Squash 2025 se basó en el equilibrio entre la experiencia de Joshna Chinappa, el control de Abhay Singh y la valentía de Anahat Singh. Contra un competitivo grupo de 12 naciones, India hizo más que ganar un título; demostró estructura, profundidad y determinación. Mientras el squash se prepara para su capítulo olímpico, la victoria de India en Chennai es una declaración contundente. Años de progreso gradual culminaron no en espectáculo, sino en seguridad, ya que el squash indio no persiguió el momento, sino que estaba listo para él.

